25 oct. 2015

Adolescente con coche al fondo. Historias cortas de nuestra tierra, por Miguel del Rey



Adolescente con coche al fondo*
por Miguel del Rey
El Ford llega puntual todos los días a las nueve y media a la masía; desde unos minutos antes la chiquillería está pendiente del runrunear del motor al abordar el repecho último del camino intentando observar el brillo metálico del automóvil entre los olivos y los cipreses. Algunas personas están preparadas para ir al pueblo, allí deben atender a algunos negocios, hacer las visitas oportunas, o quizás los encargos y las compras necesarias para la casa. El chofer es habitual de la familia desde años, no hay que avisarle, sube todos los días y al llegar deja el coche en posición en uno de los extremos del patio, cerca del riurau, bajo una gran olmeda que ofrece sombra fresca. Sabe que estos viajeros nunca son en exceso puntuales, tiene tiempo para bajar del coche y con la gamuza repasar manivelas, pasamanos, faros y radiador; le da una última mirada a habitáculo posterior, las banquetas bien dobladas, los asientos en disposición. Francisco, el menor de los hijos de la familia, aún adolescente y a quien le encantan los coches, como siempre se acerca al vehículo para observar, incluso solicitar le deje el chofer maniobrar un poco…

El día se presenta caluroso, aunque este mes de julio no perece aún que estemos en verano. Intuía el conductor que hoy iba para rato, las hijas de la casa han llegado con él desde Altea, pasaron la noche en el pueblo para asistir con alguno de sus hermanos al baile en el Casino de Canasta, donde actuaba un terceto apoyado por violín, contrabajo, saxo y un jazz-ban, todo un lujo, pero ante todo iban a oír a un amigo de la familia a Jaime G., un experto en clarinete. La madre y el hermano mayor quedaron en el campo y no les hizo gracia alguna esta escapada sin sentido para ambos; más a él que a ella, pero esto es habitual desde la muerte de su padre, el mayor ha tomado las riendas de una familia en la que actúa no se sabe bien si como cabeza de familia o responsable de un antiguo mayorazgo. La madre deja hacer a su primogénito, incluso le hace gracia su disposición, pero sus preocupaciones son otras: oyó en la radio lo sucedido en Madrid, el dramático asesinato de un parlamentario. Dios quiera que esto no vaya a más. Por si acaso desea tener cerca a todos sus hijos, aunque algunos de ellos ya tienen edad para volar libres. Son lo único que le importa tras la muerte de su marido aquel día en que le iban a nombrar alcalde dada más que nada su condición de persona de consenso; su único consuelo era pensar que su inesperada ausencia le libró de los graves problemas de cualquier cargo público en estos inestables momentos. Con sus hermanas ha subido inesperadamente otro de los hijos, el oficial de marina que llegó al pueblo a pasar un pequeño permiso con su mujer y sus hijas, junto a ellas ha subido a pasar el día con los suyos en la masía.



El más joven de sus hijos, un adolescente se queda junto al coche, le gustan los vehículos a motor, habla con el conductor, se separa del grupo mientras alguien saca una cámara y propone inmortalizar el momento. La algarabía de brazos para coger a los niños, atender a las señoras, el agruparse para salir en el grupo, hacen que se descuiden los fondos de la placa, el coche sale solo en su parte delantera, el adolescente no se agrupa…

Unos días más tarde cambiará la suerte de nuestros protagonistas. El coche quizás pasará a servir al pueblo y su estrella no se sabe a que designios obedecerá en sus paseos. La madre con las chicas y el joven quedarán en la masía esos tiempos convulsos, defenderán con uñas y dientes los bancales inmediatos a la casa para producir ellas mismas su sustento, bien frente a desesperados ladrones nocturnos o a los sindicalistas que pretenden requisarles día tras día estas últimas tierras; ella misma bajará al bancal y romperá delante de los ”camaradas” sus carteles alegando que ya ha hecho demasiado por la Republica: cuatro hijos en el frente sin saber nada de ellos y dos hijas que no hacen más que tejer jerseys y calcetines a los camaradas del frente: “Esa comida es para mi hijo menor, tuberculoso”, reconoce en un grito desesperado. El adolescente contrajo la horrenda enfermedad y la situación se confabula en su contra, la única esperanza quizás venga de la penicilina, pero quienes la dispensan comercian indecentemente con ella, la sustraen del comercio legal y la facilitan por medio de truques cada día más difíciles y cuando ya no queda nada de oro en casa, aceptan fincas que cambian por cajas del milagroso medicamento. La casa de los abuelos en la calle del Mar es la que primera que cae, tras ella otras fincas agrarias… pero no hay remedio, la fortuna juega contra el joven que quedará para siempre en su condición de adolescente.

*.- La visión de una fotografía histórica azuza la memoria de aquello oído de niño a la luz de las estrellas en el patio de una masía alteana. Ficción y realidad se entrecruzan a partir de unos hechos reales.

16 oct. 2015

La Fortaleza de Altea. Ponencia presentada en FOR-MED, Miguel del Rey


  La Fortaleza de Altea. Por M. del Rey
Ponencia presentada en el Congreso sobre Fortificaciones en el Mediterráneo Occidental. Universitat Politècnica de València, 15-10-2015


            Señoras, señores, en primer lugar mis felicitaciones a los organizadores del congreso y mi agradecimiento por darme la palabra para presentar una intervención poco conocida de ciudad fortificada en las costas valencianas.

 Imagen de altea y su perfil / Memorándum del vicecanciller Frígola y títulos del Señor de Altea
Portulano ingles de 1705 con la imagen de Altea y su castillo.   

Se trata de presentarles la Fortaleza de Altea, una intervención de nueva planta construida en los inicios del siglo XVII, que participa de aquellas condiciones que le son propias a estas arquitecturas de fortificación, pero que por su naturaleza y por su origen, ha pasado quizás desapercibida en general entre los investigadores e incluso técnicos en la materia. Su presencia en el debate cultural viene a partir de su puesta en valor tras una iniciativa civil que tuve el honor de proponer con éxito a la Conselleria, con el soporte de este Instituto de Restauración del Patrimonio de la Universitat Politècnica de València y de la Universitat d’Alacant, ya que fue declarada BIC en 2013 y a partir de este momento inicia su proceso de conservación y protección que esperemos se amplíe de la mano del Ayuntamiento y de la Consellería.

ORIGEN Plano de F. Ricaud  de 1740 / Perspectiva de Miguel del Rey 2013
La Fortaleza alteana pertenece tangencialmente al sistema de defensas de la costa que a lo largo del XVI se establece a el mediterráneo español, pues cuando el Duque de Maqueda y Juan B. Antonelli hablan del castillo de Altea se refrieren al de Bellaguarda, una fortificación de origen islámico, más tarde fortín cristianizado tras la conquista. Es a finales del s XVI cuando el Vicecanciller Frígola en una comunicación a través de los Consejos Valencianos, dado lo despoblado del lugar y el poco rendimiento de tierras, aguas y mares de Altea, cuestiona la pertenencia de la baronía de Altea al dominio de los Palafox; a lo que se unen las durísimas críticas oficiales al Castillo de Bèrnia en una comunicación a la Corona, fuerte construido por Juan B. Antonelli unos años antes, llegando Vespasiano Gonzaga a compararlo con “… ermita en Monserrate…”. Propone el vicecanciller la posibilidad de una nueva fortaleza en un lugar incierto que da a estudiar a los especialistas en la materia: Cristóbal Antonelli, Fray Carmelo y Pedro de Valencia, que visitaron estas tierras en sus viajes a las obras que por ese momento estaban realizando para levantar el Pantano de Tibi. Aconseja el Vicecanciller la refundación de la Nueva Altea con la construcción de una fortaleza que acoja un caserío de 500 casas por un montante aproximado de seis mil ducados. Fortaleza que permita un lugar seguro para la costa y facilite el desarrollo económico del valle.

 Tras esta documentación, no se tiene noticia hasta el 1604 con el inicio de la construcción de la nueva ciudad a la que se le otorga nueva Carta Puebla en 1617 bajo el dominio de los Palafox. Esta condición será precisamente lo que marcará el carácter y la arquitectura de la fortificación: definida por un sistema de “casa-muro” que incluye solo fábricas de sillería en sus esquinas abaluartadas y en el castillo, donde las fábricas de sillería se distinguían del resto.

2.- EL INTERÉS DE LA FORTALEZA como estructura de nueva planta.

La Fortaleza de Altea fue una bien valorada intervención arquitectónica y militar a tenor de los halagos de la Corona al señor de Palafox al concederle la carta de refundación. Una mole imponente sobre la acrópolis con gran poder disuasorio, incluso defensivo, que propició un fuerte desarrollo demográfico y económico del lugar.

Tal es su éxito que aquel lugar despoblado se  transforma en una próspera ciudad situada entre la primera quincena de las poblaciones del reino por número de habitantes en el siguiente siglo, destacando entre las de economía más diversificada y saneada, como indica la bibliografía de la época. Condición y realidad poco estudiada por  estudiosos e historiadores que no han incidido en la condición de Altea como centro de poder económico de las tierras de los Palafox en el Valle de Guadalest y salida al mar las baronías más allá de Confrides de estos dominios señoriales, muy vinculados a Altea por aquel entonces.

La villa fortificada y su gran capacidad expansiva quedó plasmada en el cuidado plano del ingeniero militar don Francisco Ricaud de Frigalle, donde podemos ver el caserío intramuros, la muralla y los arrabales existentes 120 años después de su fundación extramuros de la fortaleza, lo que da noticia del éxito del nuevo asentamiento. Arrabales del Pla del Castell, en torno al antiguo camino de Polop; el Raval de Sant Pere o de Pescadores, Las Faldas de la colina que se extienden hasta las inmediaciones de Bellaguarda donde se seguía manteniendo parte del antiguo castillo o restos del mismo, tal como indica la planimetría dieciochesca.

          AUTORIA
El Memorandum de Frígola evidencia la autoría de los encargos de estudios para la nueva ciudad fortificada; de la lectura del Memorandum se desprende que al escribir el texto se tiene ya cierta idea sobre contenido, presupuestos y quizás algo más. No hay noticia fehaciente que el autor de lo construido fuera Cristobal Antonelli o sus colegas en Tibi. Si conocemos que en esos momentos el ingeniero, influido por su tío Juan Bautista, pero también por los consejos del anterior Virrey Vespasiano Gonzaga, personaje atento y versado sobre arquitectura defensiva, está trabajando en la misma Altea en la Torre de la Galera y en Calp para los Palafox, personajes que en ese tiempo han emparentado con el propio virrey, lo cual, quizás, nos daría una explicación a la permanencia del dominio señorial -contra la opinión del Frígola-  y a la vez la construcción de lo pretendido por la Corona, incluso –pero eso sería una suposición- propiciaría la presencia de un ingeniero de la Corona en los dominios de los Palafox.


          CUALIDADES
En el trazado y en la propia arquitectura podemos observar varias cuestiones:
1.- La planta hace de alguna manera referencia a su momento histórico, aquel en el que se atienden a los consejos de Vespasiano Gonzaga y a la  junta de ingenieros que propicia la Corona tras el fracaso de defensa de la Veletta en Malta, y sobre su crítica al tratadismo formal en aras a una adecuación a la orografía y una ausencia de intereses retóricos en la geometría buscando una mayor eficacia militar. El plano de la Fortaleza de Altea es un buen ejemplo de estas nuevas teorías pero no tenemos tiempo de exponerlo detenidamente.
2.- En la planta de la Fortaleza hay que destacar dos episodios de particular interés. El primero, la tenaza que define la entrada de Polop, con la cortina central, el baluarte de esquina y la torre romboidal del castillo, definiendo una geometría muy eficaz en la defensa de la puerta.  El segundo, el frontis sureste, el marítimo, con la inflexión central y los dos baluartes fortificados a ambos lados, en particular la Casa de la Senyoría, que asimetriza la forma incidiendo en el interés por defender con artillería la aguada del Algar, insistiendo con ello en la definición poco retórica y asimétrica de estas nuevas bastidas del XVII español
3.- La propuesta de casa-muro como sistema de máxima rentabilidad económica en la definición y construcción de la muralla
4.- Las trazas del caserío que si bien no atienden a la estructura propia de las bastidas tradicionales valencianas del Trescientos, tiene algo de ellas, quizás con una cuarta calle que desdibuja el esquema a tres: Baix, Enmig, Dalt. ( desdibujado quizás por efecto de la compleja orografía) 


3.- DESCRIPCIÓN DE LA FORTALEZA de Altea y su recinto interior.-


Casa Muro / Casa Calle Fonda 8. Sección y planos
La muralla se define como una estructura de planta cuadrilonga en dirección noreste- suroeste asentada sobre la acrópolis de la colina principal, construida sobre un sistema murario que en la parte externa mide entorno a los 10 palmos valencianos -8 en algunos casos- y que en planta inferior incluye bóvedas de cañón para sobre ellas levantar muros paralelos a las murallas y construir el caserío.

La sección de la muralla varió con el tiempo. En origen definida por lienzos ciegos de mampostería con argamasa de cal dispuestas en talud con un adarve superior que está perfectamente definido en los planos de Ricaud y coincide con los fragmentos existentes en la actualidad del paso de guardia. Paso que debió quedar como servidumbre tras las transformaciones edilicias del s XVIII que elevaron la altura de los edificios. Este adarve bordea los lados noreste y sureste de la muralla, no los restantes, que debido a lo escarpado de la orografía, se debió considerar que no era conveniente o necesario.


Lienzo Norte y Portal Nou

P      PUERTA
En origen la muralla incluía dos puertas: el Portal del Castell o de Polop, abierto al oeste y hoy inexistente, y el Portal Vell, o Puerta de Valencia, abierto al Camino Real en el lienzo norte de la muralla, una puerta en uso muy bien conservada en su parte interna, menos en el exterior, donde se puede observar el carácter de estas fortificaciones con cierta condición doméstica. A mediados del siglo XVIII, en 1743, y dada la presión demográfica y la importancia del Raval de Sant Pere se abre el Portal Nou en el punto de inflexión del lienzo a Levante.


Portal Nou
El Portal Nou se restauro en el año 2013, proyecto del cual fui autor. Conseguimos recuperar las trazas antiguas y parte de las fábricas, tras las intervenciones decimonónicas que supusieron el derribo, robo de la sillería de estos elementos singulares de la muralla, además de la vulgarización de soluciones constructivas para evitar en algún caso la ruina, como ocurrió en el Portal Nou, un portal clasicista en origen del cual solo restaba la traza, las jambas interiores del portal y el espesor de la muralla, además de la huella de tres dovelas que nos dieron el apoyo necesario para saber cómo era el arco

          ELEMENTOS DEFENSIVOS

Descripción de la muralla y comparativo con la plata actual.
Disponía la muralla de 4 elementos defensivos complementarios: la Torre junto al Portal Vell, el Castillo en si con el baluarte de la esquina suroeste, aún hoy existente que formaba parte de la tenaza, la Casa del Comú i Justicia, en el ángulo sureste y la Casa de la Senyoría en el ángulo noreste de la muralla. Baluartes en esquina definidos por grandes masas y artillados, dos de los cuales: Castillo y Casa de la Senyoría acabados en forma más o menos estrellada y con batterias artilladas en cubierta de dimensiones adecuadas para maniobrar los cañones de que dispone. De estos elementos hoy desaparecidos, nos quedan planimetría, secciones e imágenes fotográficas en algún caso, debiendo señalar que no se han realizado en ningún momento estudios arqueológicos en lugar alguno.

Pero si interesante es la muralla y sus trazas, tanto lo es el sistema de calles y el parcelario; calles paralelas en dirección noreste-sudoeste definidas a partir del trazado de la calle mayor que une el portal Vell, con la plaza de la iglesia. Las calles del interior de la fortaleza se conservan en la actualidad con su trazado inalterado, solo la toponimia ha cambiado. En su tiempo se llamaban: Carrer Major, d´Enmig y de Baix, o Fondo en este caso, más una cuarta calle llamada del Forn. A ellas hay que añadir las perimetrales de este a oeste: la de la Señoría, bordeando interiormente el lienzo septentrional y la de la Carnicería o de la Escuela –hoy de Santa Bárbara-, y entre ambas la del Garroferet y la de Jesús. Estructura que se conserva inalterada en la actualidad, salvo un edificio derribado hace unos cuarenta años y en la actualidad es un desafortunado mirador que rompe la estructura histórica del recinto y que necesita de una reinterpretación que permita cerrar espacialmente la plaza dejando paso a dicho mirador.

4.- Elementos existentes en la actualidad en lo que fue la Fortaleza de Altea.-

-      Muros de la muralla de casa-muro en los lienzos noreste y sureste, con edificios originales remodelados en su mayor parte sobre la base de los muros originales y el parcelario original. Intervenciones en su mayor parte realizadas en la Calle de la Senyoría (C. Salamanca) durante el siglo XVIII y posteriormente en el XIX y sobre el lienzo de Levante en el siglo XX, con infortunadas intervenciones en la última década. En el resto quedan las trazas dentro en parte del caserío existente.

-          Trazas completa del caserío renacentista con las calles originales y los solidos de las manzanas fundacionales. Señalando que en la calle Mayor las trazas de los edificios son las originales hasta la tercera crujía con la definición de la línea posterior de fachada en algunos casos.

-          En volumen restan las puertas denominadas: Portal Vell (S. XVII) y el Portal Nou (S. XVIII).

-          Punta de estrella del extremo del baluarte en la esquina suroeste de la plaza que configuraba el paño de la puerta de Polop.

5.- Los elementos hoy desaparecidos.-    

Planos del Castillo y perspectiva.
          
Las trazas del castillo
En planta un cuerpo cuadrado perfecto con garitas en las esquinas al cual se adosa un rombo emergente y acabado en punta de flecha saliendo hacia fuera para defender la puerta de acceso al castillo

El Baluart del Comú
Se encontraba al fondo del Carrer de la Carnissería junto al callejón de la cárcel. Una pequeña escalera adosada al muro subía hasta las dependencias de la Casa de la Vila. Desde allí se podía observar al adarve de la muralla sur.
  
La casa de la Senyoría se definía como un baluarte artillado de gran presencia que dominaba con su fuego la desembocadura del río Algar; constaba de una gran mole de planta cuadrada sobresaliente de las trazas de la muralla y con los muros de sillería ataluzados y con un cordón que recorría su fachada a media altura y potenciaba su aspecto de fortaleza.

Otros: Castillo y baluartes que desaparecieron a finales del siglo XIX e inicios del S. XX, quedando constancia de alguno de ellos en imágenes de época. Las variaciones sobre las trazas originales en la planta de la Fortaleza se centran en la traza de la iglesia, que se ha retranqueado unos 5 metros sobre la línea original. La desaparición de los baluartes y del castillo han creado glorietas y ampliado la plaza. Ha desparecido una edificación del lienzo sur que desvirtúa el recinto cerrado de la muralla en la plaza, pero esta ciudad fortificada  es una parte esencial de nuestra actual Altea, que retoma con vitalidad la nueva etapa de defensa de su valor patrimonial.

Muchas gracias




 Altea 1910, con el baluarte de la Casa de la Senyoría a la derecha