9 dic. 2016

El Bodegón de Pepe- En recuerdo a Pepe Hortelano, por Miguel del Rey




Pepe Hortelano nos ha dejado, y con él se va un personaje insustituible en la Altea de los años 1960 al 1980. Época de máximo esplendor de su proyecto de vida, aquel que inició en la Bar Las Vegas al final delos ‘50 y concretó más tarde, hacia 1964, en el Bodegón. Nos queda su recuerdo en las páginas gloriosas que escribieron poetas y escritores sobre sus mesas, al lado de una jarra de vino de Xalò, o en la huella que sus espacios dejaron en las páginas de los libros de muchos autores que por allí pasaron. 

Era el Bodegón lo que los romanos llamarón una taberna, tenía todo el sentido de la palabra, era el lugar de charla y regocijo, lugar propio de gente atractiva, divertida, ocurrente, llena de alegría de vivir. Bares y Bodegones en los que él escribió a través de la mano de innumerables artistas la imagen de la Altea que soñaba, y allí aparecieron frescos y murales sobre las paredes. Allí se construyó en parte el imaginario icónico de Altea a través de pinturas que todos disfrutamos, en una mezcla de arte popular de gran calidad y gusto exquisito, y además efímero, lo cual  añade el valor de la nostalgia, de aquellos días de vino y rosas de la Altea de los 60 y 70. 

Siempre nos quedará su recuerdo, la de su Altea, de aquella Altea que fue, de la Altea bohemia y desenfadada, rodeada de personajes de las artes, la política y los medios de difusión nacionales e internacionales: la Altea de la que nos sentimos orgullosos muchos alteanos.

Mi relación con él, con su familia, siempre fue cordial. Fuimos vecinos, además de joven cliente de sus mesas frente a una playa llena de gaviotas que un día plasmó en un precioso dibujo- regalo que hoy disfruto- Benjamín Palencia, su asiduo amigo y cliente. Fui discípulo de sus muros, de los murales que en ellos vivían y que yo, joven inexperto, intentaba reproducir buscando un lenguaje propio, la más de las veces infructuosamente. 

Mi última relación indirecta con su persona fue precisamente a raíz de mi último libro, para el cual solicite información gráfica que amablemente me cedió la familia y que queda plasmada en él. Le mostré el texto y las imágenes remaestreadas, tengo entendido fueron de su agrado, tal como me indicó una nota en la cual se me recordaba que dos personajes faltaban a la larga lista de personas relevantes que pasaron por Las Vegas o por el Bodegón: Rita  Hayworth,  Ernenst Hemingway y algunos otros, a lo cual atendí presto.




Sea mi epitafio a Pepe Hortelano el texto dedicado a su Bodegón de Pepe en Paseando por las alteas.

Hasta siempre Pepe!!!






El año de 1964 el Bodegón de Pepe abre sus puertas frente al mar, cierra José Hortelano el bar Las Vegas y su nuevo y próspero negocio hace realidad su sueño: un lugar bohemio, de artistas, donde las personas relevantes de la vida artística, política y deportiva, no sólo alteana, también española y europea, pasan un agradable rato al mediodía tomando sus habas o mejillones con un fuerte vino de la tierra, o por la noche, cenando carnes a la brasa o sardinas, unas de las mejores del Mediterráneo. Una buena carta corta, propia de un buen mesón.



Ir al Bodegón fue, durante años, un destino común de jóvenes y mayores,  Pepe y Pedro (o Lorenzo) sabían atraer a la gente, hacer que estuvieras como en tu casa. Pedro, cariñosamente, nos decía a un grupo de jóvenes amigos que frecuentábamos el local: “Ganes tinc que acabeu la carrera y demaneu... no tan sols la cervesseta. Tot vindrá!”



Era un buen lugar donde llevar a los amigos, donde coincidir con aquella pléyade de artistas que a todas horas llenaban el Bodegón. Por allí pasaban Federico Muelas, el poeta, periodista, editorialista y guionista cinematográfico de la Generación del 36, podías saludar a Félix Buttersach, o su esposa Ana, el director del Münchner Merkur -de quienes años más tarde tan buenos recuerdos tiene este autor de las veladas y cenas en su casa de La Galera-, por allí estaba el presidente del Nottingham Forest alguna tarde de verano... Junto a ellos políticos españoles, personalidades alemanas o suecas, pero ante todo artistas de cine, toreros, futbolistas... que dejaron sus fotografías y sus dedicatorias en las paredes del Bodegón: Antonio Bienvenida, Gert “Torpedo” Müller, Urtain, Manuel Fraga, Santiago Carrillo, Jorge Mistral, Aurora Bautista, Manolo Escobar, Toni Leblanc... y Santiago Bernabeu, buen amigo de Pepe Hortelano



Si este público marcó el carácter del Bodegón, también el espacio físico y humano estuvo condicionado por la impronta que los artistas dejaron en sus muros. Los frescos, los cuadros, las colecciones de objetos, las fotografías de aquellos personajes, vivieron con nosotros unos años inolvidables. Especial mención hay que hacer a Benjamín Palencia, el gurú de este lugar, pero también a artistas como Polín Laporta, Ellis, Sum Miller, Karpi, Banest, Rob Vanheste, Oker Anderson, Tuler... ellos llenaron aquellas paredes de color, formas y poesía.



 “Pepe Hortelano” retrato de Tuler. Gentileza de la Familia Hortelano

 “Marineros”, fresco de Ellis. Desaparecido. Restauración digital del autor. Foto original  gentileza de la familia Hortelano.

28 nov. 2016

La capilla de San Justo y del Corazón de Jesús en Altea, por Miguel del Rey (Cast- Val)

LA CAPILLA DE SAN JUSTO Y DEL CORAZÓN DE JESÚS: Arquitecturas ausentes
La capilla del convento Carmelita en Altea


 Imagen publicada en el libro "L’Olla i Cap Negret: memòries". Altea, 2003.
por la Associació de veïns de l'Olla i Cap Negret

La familia Gadea poseía los terrenos lindantes entorno al Barranc de Aigües, a derecha e izquierda. Si bien Don Vicente Gadea, construye su finca en la parte norte del barranco, al sur, doña Pepita Gadea levanta en los inicios del siglo XX una capilla dedicada a San Justo; una capilla amplia, de una nave, dentro de un sencillo estilo neogótico, una nave de seis cuerpos con cinco arcos, de altura respetable, ábside sencillo y fachada de piñon rematada por una pequeña espadaña, con un óculo de grandes dimensiones y una puerta de arcos apuntados y algunas arquivoltas. El volumen de la misma era en principio importante cuando esta dominaba la finca donde se insertaba, regentada esta por los padres franciscanos, tal como nos indican Luis Fuster y Pedro Juan Orozco (1), en su bien documentado artículo sobre esta la capilla, de manera que los padres franciscanos volvieron a Altea tras un paréntesis de 80 años, y retomaron sus fines religiosos, docentes y caritativos.

Doña Pepita Iranzo Gadea, hija de la promotora de la capilla, construyó el convento en su primera configuración, en este caso al cuidado y atención de las Hermanas Carmelitas Descalzas, a quienes les hizo donación. Obra que se terminó en 1956, siendo el centro religioso y de alguna manera social de la Olla y Cap Negret, sede de la fiesta de Sant Llorens a partir de los años 1980, hasta la ubicación en la nueva sede del entorno de Villa Gadea. La Capilla fue dedicada a la advocación del Corazón de Jesús, siendo la fecha de fundacional del convento el 12 de Octubre de 1956, albergando una comunidad formada por la Madre Superiora y las seis primeras hermanas, con una iglesia dependiente de la parroquia de Altea la Vella.

En 1985 este arquitecto que suscribe colaboró en el proyecto de remodelación y mejora de las instalaciones conventuales, sin llevar dirección de obra. Más tarde en los años 2002 y 2003, se derribo la antigua capilla, sustituida por un nuevo templo, perdiéndose aquella referencia fundacional.

El convento mantiene una actividad religiosa propia de su condición, acogiendo eventos vinculados a sus conmemoraciones y fiestas, como las del IV centenario de la muerta de San Juan de la Cruz, o manifestaciones estrictamente religiosas. La vinculación con la población de Altea es la propia de estas monjas del Carmelo, atentas a los preceptos de Santa Teresa y dedicadas también a labores de primor, muy estimada,  por cierto, por determinados segmentos de la sociedad alteana.

 (1)   Alteanias (pag 257-259) Luis Fuster y Pedro J. Orozco, Altea, 2012

 Imagen publicada en el libro "L’Olla i Cap Negret: memòries". Altea, 2003.
por la Associació de veïns de l'Olla i Cap Negret.


La Capella de Sant Just i del Cor de Jesús.
El convent Carmelita

La família Gadea posseïa els terrenys confrontants entorn al Barranc d'Aigües, a dreta i esquerra. Si bé el senyor Vicente Gadea, construeix la seua finca a la part nord del barranc, al sud, Na Pepita Gadea construeix en els inicis del segle XX una capella dedicada a Sant Just; una capella àmplia, d'una nau, dins d'un senzill estil neogòtic, una nau de sis cossos amb cinc arcs, d'altura respectable, absis senzill i façana de pinyó rematada per una petita espadanya, amb un òcul de grans dimensions i una porta d' arcs apuntats i algunes arquivoltes. El volum de la mateixa era en principi important quan aquesta dominava la finca on s'inseria, regentada en un primer moment pels pares franciscans, tal com ens indiquen Luis Fuster i Pedro Juan Orozco (1), en un bé documentat article sobre aquesta la capella, de manera que els pares franciscans van tornar a Altea després d'un parèntesi de 80 anys, i van reprendre els seus fins religiosos, docents i caritatius.

La senyora Pepita Iranzo Gadea, filla de la promotora de la capella, va construir el convent en la seua primera configuració, en aquest cas a la cura i atenció de les germanes Carmelites Descalces, als que els va fer donació. Obra que es va acabar en 1956, sent el centre religiós i d'alguna manera social de l'Olla i Cap Negret, seu de la festa de Sant Llorens a partir dels anys 1980, fins a la ubicació a la nova seu de l'entorn de Vila Gadea. La Capella va ser dedicada a l'advocació del Cor de Jesús, sent la data fundacional del convent el 12 d'octubre de 1956, albergant una comunitat formada per la Mare Superiora i les sis primeres germanes, amb una església depenent de la parròquia d'Altea la Vella.

El 1985 aquest arquitecte que subscriu va col·laborar en el projecte de remodelació i millora de les instal·lacions conventuals, sense portar direcció de les obres. Més tard en els anys 2002 i 2003, s'enderroca l'antiga capella, substituïda per un nou temple, perdent-se aquella referència fundacional.

El convent manté una activitat religiosa pròpia de la seua condició, acollint esdeveniments vinculats a les avtes religiosos, commemoracions i festes, com les del IV centenari de la mort de San Juan de la Cruz, o manifestacions estrictament religioses. La vinculació amb la població d'Altea és la pròpia d'aquestes monges del Carmel, atentes als preceptes de Santa Teresa i dedicades també a tasques de meravella i primor, molt estimada, per cert, per determinats segments de la societat alteana.

27 nov. 2016

Texto de la Presentación del libro PASEANDO POR LAS ALTEAS Valencia, 23 Noviembre 2016. Miguel del Rey


Texto de la Presentación del libro PASEANDO POR LAS ALTEAS  
Valencia, 23 de Noviembre de 2016- Hotel Casual

Un producto de l'imaginari d'Altea - Miguel del Rey

En primer lugar quisiera agradecer a todos ustedes su presencia. Este es un libro especial, al tratarse de un homenaje a un lugar querido por mi, a mi patria chica. En este caso de Altea, a su cultura, patrimonio y paisajes. Agradecer a Casual Hotels y a su director David Amorós por acogernos en este espacio de reminiscencias, tan particulares para la arquitectura de aquel racionalismo valenciano de la parte Este de la Plaza del Ayuntamiento, de la llamada fachada republicana. También a Andrés Goerlisch por las gestiones y Francisco García por la ayuda prestada en cartografía, además, de las palabras de amables que ambos han tenido sobre mi libro y mi obra.

La edición del libro pretende honrar el 400 aniversario de la refundación de Altea, conmemorando la concesión de la 2ª Carta Pobla, aquella que transforma un territorio medieval, islamizado, en una lugar moderno y poblado de manera estable.

El libro se presentó hace dos semanas en Altea en su edición castellana, hoy presentamos aquí  en primicia la edición valenciana, en la cual han colaborado como traductores Roser Durà y Toni Cabrera. Les agradezco su labor y el utilizar un lenguaje, popular, a la vez que ortodoxo, como siempre he exigido en las traducciones de mis obras en Valencia o Catalunya, pues la lengua madre del libro es el castellano.

Se trata de un libro de los llamados de micromecenazgo realizado y editado por mi con el apoyo de suscripciones personales y de algunas organizaciones o fundaciones que han colaborado: Fundación Goerlich, Fundación Giménez Lorénte, Fundación Caixaltea y Ajuntament d'Altea. Quisiera agradecer la confianza prestada por un centenar largo de suscriptores a mi obra, sin conocerla, lo cual es siempre un riesgo, pero también un reto, en el cual debes dar lo mejor de ti para poder  estar a la altura, lo cual ustedes juzgarán. ¡Muchas gracias! Sus nombres constan en los créditos del libro.

22 nov. 2016

Un hort-jardí del segle divuit a Altea. L'Hort del Convent de Sant Francesc (Val–Cast) per Miguel del Rey

L’hort-jardí del antic convent de Sant Francesc a Altea. (Val Cast)
Per Miguel del Rey, publicat en el seu llibre “Passejant per les altees”. València 2016
Traducció de Roser Durà i Toni Cabrera.

S’estenia al nord-est del convent, entre un camí rural que el vorejava per l’oest i les terres que donaven ja a la platja en aquells moments. El precís dibuix de Francisco Ricaud de 1740, ens mostra un jardí compost de xicotets quarters regulars en forma quadrada o rectangular, amb algunes geometries el·líptiques o circulars. En aquests xicotets parterres podem trobar tanques que voregen algun arbre central, possiblement amb alguns arbustos plantats en macetes que marquen els angles, definint un gran nombre de particions tal vegada especialitzades en plantes medicinals, oloroses o de pur guadi. Al plànol veiem que des de la séquia del Rec Major baixa una important fillola fins a aquest punt, la fillola d’El Bol que regava el jardí a partir d’un caixer disposat longitudinalment a l’oest de l’hort. Alguna de les zones del jardí, potser més retirades, estarien dedicades al cementeri, ja que són varies les referències documentals d’enterraments en el convent, generalment en el mateix hort, a més dels que es feren en la mateixa església.

Al fons, cap al nord-est, el jardí es converteix en un hort, també subdividit en xicotets espais; pel dibuix sembla existir varietats diferents d’arbrat, ja que s’aprecien diferents textures. Les tapies no es veuen arbrades ni vestides per vegetació, però si atenem a altres jardins culturalment pròxims com el de Penàguila o l’antic Hort de la Barbera de la Vila Joiosa, amb qui guarda certa similitud, podem suposar que aquestes tàpies d’obra estarien vestides amb arbustos olorosos i d’elegant colorit.

Detalle del Plano de la Villa de Altea de F. Ricaud- 1740


El huerto jardín del antiguo convento de San Francisco en Altea.
Por Miguel del Rey, publicado en Paseando por las alteas, Valencia 2016